Los Borgia en la ficción

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Portada de la serie dirigida por Neil Jordan

Como ya mencioné en las primeras entradas en las que introduje los aspectos más importantes sobre la protagonista de este blog, la imagen que el gran público tiene sobre Lucrecia de Borgia y sobre su familia en general, está marcada por las obras de ficción que se han realizado a lo largo de los años. Estas obras, tanto literarias como filmográficas,  han reproducido los aspectos expuestos por la leyenda negra, que comenzó a fraguarse durante el papado de Alejandro VI. Las intrigas que se recogen en dicha leyenda constituyen un elemento muy jugoso para atraer a la gente. Por este mismo motivo se han mostrado, prácticamente sin ningún tipo de contraste histórico, todos aquellos aspectos  controvertidos y poco morales que se afirman en la leyenda negra.

A continuación realizaré una leve mención a alguna de las obras realizadas en distintos formatos sobre Lucrecia y sobre la familia Borgia:

  • EN LA LITERATURA:

Lucrecia Borgia de Víctor Hugo.

Los Borgia (1839) de Alejandro Dumas. Es una de las novelas históricas que                                  componen su obra Crimenes Célebres.

Los Borgia de Mario Puzo (2001)

Lucrecia Borgia: ángel o demonio (2004), escrito por Geneviève Chastenet. Por el                        contrario, esta obra junto con la de Geneviève Chauvel titulada Lucrecia Borgia: La                     hija del Papa, intentan demostrar la falsedad de algunas de las historias que cuenta la              leyenda negra y tienen el objetivo de eliminar la imagen de mujer perversa que                        sobre ella se había construido y mostrarla como una joven inocente víctima de las                  políticas de su padre.

  • EN LA ÓPERA:

Lucrezia Borgia de Donizetti, estrenada en Milan en 1834 basada en la novela de                        Víctor Hugo.

  • EN EL CINE:

Lucrèce Borgia (1940), película francesa.

La máscara de los Borgia (1949)

Los Borgia (2006), película española dirigida por Antonio Hernández.

Aquí os dejo el trailer :

  • EN TELEVISIÓN:

The Borgias (2010), serie dirigida por Neil Jordan

Borgia (2011), serie creada por Tom Fontana y dirigida por Oliver Hirschbiegel

  • EN CÓMICS:

Los Borgia (2006), con Alejandro Jodorowsky, como guionista, y Milo Manara, como                 dibujante.

  • EN VIDEOJUEGOS:
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Imagen del personje de Lucrecia de Borgia en el videojuego Assassin’s Creed.

     –Assassin’s Creed 2 (2009) En este juego                      aparece el Papa Alejandro VI como villano              principal. En posteriores entregas del                      juego también aparecieron personajes de                la familia como Cesar, Lucrecia y Juan                      Borgia.

Centrándonos en el mundo del cine y la televisión, podemos observar lo recurrente que resulta esta familia para realizar series o películas. Personalmente lo explico en que con ella se puede poner en pantalla algunos de los aspectos más demandados por el gran público: sexo, muerte, misterios e “inmoralidades´´.

Además de los puntuales errores históricos en los que se pueda caer, uno que resulta general a la práctica totalidad de las películas o series históricas que se realizan es el que se puede denominar como anacronismos psicológicos. Es decir, los personajes se comportan y hablan con comportamientos y expresiones que no se utilizaban en la época. Resulta casi impensable que se realice alguna película fidedigna en este aspecto puesto que no tendría audiencia ninguna, el público no entendería la mayor parte de las cosas.

Y por último, quizás estoy pidiendo demasiado al señalar, con un poco de humor, que sería mucho más real si los papeles de personajes que eran latinos procedentes del reino de Aragón no los realizaran anglosajones rubios y de piel blanco papel.

WEBGRAFÍA:

La mujer del Renacimiento.

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El nacimiento de Venus. Botticelli. Representa el canon de belleza femenina de la época.

Para hablar de la condición de la mujer durante el Renacimiento, habría que hacer una clara distinción entre las mujeres de los distintos estamentos que componen la división jurídica de la sociedad del momento. En términos generales se puede afirmar que la condición de la mujer no varía mucho con respecto a la Edad Media. El género femenino sigue estando subordinado al masculino. Pero en el ámbito de las cortesanas y las mujeres pertenecientes al clero se aprecia cierto cambio propiciado sobre todo por renovaciones o revisiones teóricas que comienzan a realizar ciertos autores sobre el papel que la filosofía clásica había otorgado a la mujer. También supuso un detonante la crisis religiosa que se produce en este periodo y la aparición de figuras femeninas de gran importancia dentro de la esfera política.

En cuanto a las distintas visiones que se tienen de la mujer, hasta la fecha seguían siendo referencia las ideas expuestas por Aristoteles y Platón que consideraban a la mujer como un ser imperfecto e inferior al hombre. En la antigua Grecia existía la creencia de que la mujer era una deformación de “lo perfecto´´ (el cuerpo del hombre) para poder generar descendencia: anchas caderas para acoger al feto y pochos para amamantar. Imperando esta idea de inferioridad Fray Luis de Leon con su obra La Perfecta casada fija los papeles que debe tener la mujer en la sociedad restringiéndolos al matrimonio y al cuidado de los hijos. Esta concepción siguió vigente en muchos lugares prácticamente hasta el siglo XX.

Por lo tanto se mantiene un binomio para la mujer mediante dos figuras femeninas establecidas como ejemplo: Eva (el pecado) y la virgen María (la virtud). Desde la Iglesia se realizan afirmaciones que fomentan el desprecio hacia las mujeres y que las presentan como un ser maligno. Se pueden poner algunas citas como ejemplo:

San Agustín: “Hay que dirigirse a las mujeres con severidad y hablar con ellas lo menos posible…No se puede confiar ni en la  más virtuosa´´

Santo Tomás de Aquino:“…bajo el encanto de sus palabras se esconde el virus de la mayor lascivia. “ Dios creó a la mujer más imperfecta que el hombre por tanto debe esta obedecerle ya que el hombre pose más sensatez y razón´´

Por otro lado, como novedad y en contra de esta concepción tradicional, surgen autores y corrientes de opinión que ven en la mujer algo más y reivindican su papel en otras facetas de la vida liberándola del corsé que la mantenían ceñida a las actividades de matrimonio, crianza y hogar. Por ejemplo Tomás Moro, en Utopia, aporta importantísimas novedades al pensamiento de la época como son  la comunidad de bienes, el divorcio y la posibilidad del sacerdocio femenino. Tomás Moro asigna a la mujer paridad junto al hombre, aunque establece diferencias entre los sexos, o mejor, se destacan rasgos distintivos o funciones correspondientes a ellos.

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Retrato de la reina Isabel

Las circunstancias políticas que se dan durante este periodo también suponen, como ya comenté en el comienzo, un revulsivo para que la mujer se liberara de esa imagen que la anclaba a ciertas labores. Destacó el peso de algunas reinas que demostraron tener peso político y no ser simplemente mujeres del rey. Por ejemplo se pueden considerar como tales a Isabel la Católica, Germana de Foix o Catalina de Inglaterra. Sirve de muestra que la reina Isabel hiciera valer sus derechos y gobernara junto a su esposo. Todos los documentos reales se encabezaban con El rey y la reina y en ellos aparecía la rubrica de ambos. Por lo tanto cabría cuestionarse, como hace Melquíades Andrés Martín junto a estos datos, si influyó la actitud de la reina Isabel; que conserva el dominio de sus estados junto a su esposo, encabeza y firma con él todos los documentos, exige a los cronistas que destaquen la actuación conjunta del gobierno, y dispone libremente de sus reinos en el testamento, para elevar la posición de las mujeres en la sociedad.

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Retrato de María Estuardo, reina de Escocia.

Siguiendo este hilo haré mención a la obra de Sir Thomas Elyot, The Defence of Good Women, publicada en Londres en 1540. En ella el autor se plantea el objetivo de demostrar, como señala en su artículo Antonella Cagnolati, que existe un único modelo de virtud que no se puede separar o distinguir en función del género. Intenta demostrar que las mujeres, sí están correctamente instruidas,  poseen todas las potencialidades, capaces de sacarlas fuera de la esfera doméstica y privada, para permitirles aventurarse en el mundo de la literatura y la política. Por supuesto, esta obra se enmarca en un contexto geo-histórico idóneo puesto que en Inglaterra se había acentuado el debate en torno a los roles de la mujer por dos motivos según Cagnonati. En primer lugar, la llegada en 1523 a la corte de los Tudor de Juan Luis Vives – humanista de fama europea al que Catalina de Aragón quiso confiar el encargo de preceptor para su hija María – había creado un clima apto para reivindicar planes educativos adecuados y explícitamente predeterminados para jovencitas. En segundo lugar, las vicisitudes ligadas a que no llegaba un heredero varón para la sucesión de Enrique VIII habían generado una inteligente especulación sobre las capacidades potenciales de las mujeres para gobernar.

LA CRISIS RELIGIOSA Y LAS MUJERES CORTESANAS

Estas obras llegan a influir solo a aquellas mujeres pertenecientes a un estamento, o que se encuentran en un entorno que les proporciona la capacidad de poder instruirse. Por supuesto las mujeres humildes del tercer estado no se incluyen aquí. Por ejemplo, algunos conventos consideran positivo que las mujeres aprendan latín y griego.

La crisis religiosa también supuso, durante cierto periodo, un aumento del papel de las mujeres y de su formación, en cuanto al ámbito eclesiástico. Algunos movimientos religiosos encabezados por mujeres acabarían siendo perseguidos y sus integrantes llevadas a la orca o quemadas al ser consideradas brujas.

En Castilla se produjeron algunos hechos representativos de reformas religiosas encabezadas por mujeres. Por ejemplo las beatas o las alumbradas.Con respecto a las beatas, como explica Melquiades en su artículo, la beata es seglar, no monja; tratan de vivir la perfección evangélica dentro de la comunidad, sin aceptar ninguna norma canónica como la de San Agustín, San Francisco o Santo Domingo. “Son mujeres mozas las más; tienen libertad cuanta quieren; no tienen superior; no están encerradas; no tienen regla cierta con forme a la cual vivan; cada una se es así su ley; no tienen siempre la oportunidad de maestros espirituales en número suficiente… y sobre todo esto el diablo, el mundo y la carne les hacen dura guerra… y no pueden ser todas monjas, ni… se puede con buena conciencia hacer que se casen por fuerza…, ni todas aunque quieran se pueden bien casar; ni tampoco todas tienen llamamiento o talento para monjas o para casadas´´ (Perez de Valdivia , 1585: 105).

En cuanto a los alumbrados, vemos como en Toledo su fundadora es una mujer, Isabel de la Cruz. Era una mujer extraordinaria. De pequeña abandonó su hogar para predicar los caminos de Dios. Se convirtió en maestra de teología, predicadora, reformadora y en líder religiosa. Al ser detenida por la Inquisición le sucedió María de Cazalla.

Cambiando de tema al ámbito cortesano, las mujeres de la corte tenían mayores libertades aunque no muchas más. Como ya hemos visto con nuestra protagonista Lucrecia de Borgia, eran utilizadas como herramientas políticas mediante sus enlaces matrimoniales. Pero en el ámbito de la cultura superaban al resto de mujeres, recibían una muy buena educación y en muchos casos, como fue el de Lucrecia, se dedicaron al patronazgo artístico; aunque en la mayoría de casos se trataban de encargos para decorar estancias privadas y no para crear colecciones artísticas de importancia, como señala Noelia García Pérez en su artículo.

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Sello con la imagen de María Pacheco, emitido en 1968.

Para finalizar esta entrada considero necesario hacer mención a otra mujer que, en el ámbito castellano, es reflejo del peso que llegaron a tener algunas mujeres también en lo político durante esta época, sin tener que ser reinas. Me refiero a María Pacheco; mujer de Juan de Padilla, líder comunero, quien tras su muerte asumiría el liderazgo de la rebelión en su último reducto toledano.

-BIBLIOGRAFÍA:

  • García, N. (2013). El acceso de la mujer a la “alta cultura” en la europa del renacimiento. Arbor: Ciencia, pensamiento y cultura, 760, p. 9
  • García, N. (2002). La mujer del Renacimiento y la promoción artística: estado de la cuestion. Imafronte, 16,pp. 81-90
  • Andrés, M. (1889-1990). En torno al estatuto de la mujer en España en la crisis religiosa del Renacimiento. Norba. Revista de historia, 10, pp. 155-172.
  • Antonella, C. (2010). Un debate sobre la identidad femenina en el renacimiento. Cuadernos Kóre, 3, pp. 10-17.

-WEBGRAFÍA:

Contexto Histórico. El Renacimiento, la época de Lucrecia de Borgia.

renacimiento1A la protagonista de este blog le tocó vivir durante la primera etapa de un periodo que ha recibido el nombre de Renacimiento. Es esencial entender que, el contexto en el que se desarrolla la vida de cada persona es determinante en ella. Las características de este periodo se vieron perfectamente reflejadas en el transcurso de su vida.

La palabra “Renacimiento´´ le fue atribuida a este periodo histórico por Giorgio Vasari, artista e historiador, en alusión al renacer de la cultura clásica. Se produjo un movimiento cultural que recuperaba ciertos principios estéticos de la antigüedad rompiendo con los cánones que habían imperado durante el medievo. Este movimiento comprende principalmente los siglos XV y XVI aunque hay autores que ven sus inicios mucho antes, en el siglo XIV y alargan su influencia hasta el siglo XVIII.

Tuvo sus inicios en la ciudad de Florencia y se extendió por toda Europa. En él fueron fundamentales la ideas del humanismo, que difundían una nueva concepción del hombre situándolo como el centro del universo. Se produjeron nuevos enfoques en el arte, las ciencias, la filosofía y la política. El primer campo, el del arte, fue uno de los que más importancia tuvo. Aunque no me vaya a centrar en él, puesto que con esta entrada pretendo realizar una breve descripción del contexto histórico en el que vivió Lucrecia, considero importante hacer un poco de énfasis en él.

Siendo la imitación de la naturaleza uno de los objetivos estéticos del arte renacentista, tuvieron gran relieve los estudios de proporciones consiguiendo resultados con la aplicación de la perspectiva. Ya, solamente mencionar en relación al arte, que, al igual que otras grandes familias y miembros de grandes estirpes, Lucrecia Borgia es ejemplo de la gran actividad de mecenazgo que se produjo durante el Renacimiento.

Al Renacimiento se le suelen atribuir las siguientes características:

  • Nueva relación con la naturaleza
  • Vuelta a la antigüedad en las formas arquitectónicas y artísticas en general.(En buena medida provocado por los descubrimientos de vestigios de arquitectura y escultura romana)
  • Mecenazgo (al convertirse el arte en un elemento de prestigio)
  • Antropocentrismo. A diferencia del teocentrismo medieval, se considera al hombre como medida de todas las cosas.

CONTEXTO Y VIDA.

Lucrecia de Borgia nace justo en el marco cronológico en el que comúnmente se sitúa el final de la Edad Media y el comienzo de la Edad Moderna. Como es sabido, hay distintas fechas que, según los criterios de cada historiador, marcan este cambio de periodos históricos. Si bien la fecha más aceptada es el 1492 (llegada de colón a América) hay quien considera más apropiadas otras como la de 1453 (conquista de Constantinopla por los turcos) o la de 1440 (invención de la imprenta).

El final del medievo venía marcado por algunos acontecimientos como la caída del Sacro Imperio Romano Germánico o por el debilitamiento de la Iglesia católica que se vio afectada por las reformas que la cuestionaban. Me estoy refiriendo a la reforma protestante o a la obra de Erasmo de Rotterdam.

Por su parte, la Edad Moderna tendría una serie de elementos característicos que la diferenciaban del medievo. En primer lugar, surgieron monarquías fuertes que buscaban centralizar su poder creando ejércitos más profesionalizados y sistemas burocráticos. Se impone en este sentido un modelo de autoritarismo monárquico. Maquiavelo, que por cierto se dice que se inspiró en Cesar Borgia para su obra El Principe, aconsejó dicho modelo. Las continuas luchas entre las distintas monarquías y territorios que comprendían la Europa y la península itálica de este periodo, unidas a las estrategias tomadas en ellas, es un ejemplo de cómo su época marcó la vida de Lucrecia.

Otro de los aspectos importantes de la Edad Moderna fue el cambio de modelo económico que se produjo. El capitalismo comienza a echar raíces con su fase mercantilista. La burguesía empieza a consolidarse como grupo que iría adquiriendo tanto poder económico que unos siglos después pondría fin a la Edad Moderna, acabando con el Antiguo Régimen y conquistando también el poder político. Pero sin duda, uno de los aspectos que más marcarían el periodo y toda la historia de la humanidad fue la difusión de las ideas producida por inventos como la imprenta; esto a su vez produjo una mayor actividad científica. Por otro lado, descubrimientos como el de América supusieron una ampliación de miras enorme, un cambio económico y un aumento de los productos de consumo que palió un poco, muy poco, las hambrunas anteriores.

timeline4En cuanto a los cambios producidos en esta época en la vida de las personas pertenecientes al estamento privilegiado, al cual pertenecía nuestra protagonista, destacaré varios que me han llamado la atención. Al considerarse la cultura del renacimiento más individualista y al buscarse la ostentación por parte de las grandes familias, como ya he señalado con el arte, también sucede lo mismo con la vestimenta y la estética personal. Empezó a ponerse más atención en este aspecto. Por ejemplo comenzó a tener mucha importancia la peluquería. Los peinados incluían tocados y con el paso del tiempo van ganando complejidad. Se popularizan los teñidos -el rubio era el más popular- y comienza a ser común la depilación de las cejas y también de la frente, llegando en algunos casos a realizarse hasta la mitad de la cabeza. En lo referente a la vestimenta cabe decir que se profesionalizó la costura. Fue en esta época cuando comenzó a usarse el corsé. Visto esto, me viene a la cabeza la imagen de los romanos con sus túnicas y pienso que el renacimiento, como vuelta a la antigüedad, no se dio en las vestimentas.

En lo referente a la gastronomía también se produjeron importantes cambios. Principalmente me refiero al aumento de alimentos y productos como consecuencia del descubrimiento de América y del aumento del comercia con oriente. Algunos de ellos evidentemente sólo eran accesibles para estas minorías privilegiadas.

 

-BIBLIOGRAFÍA:

  • Burke, P. (2001). El renacimiento italiano: cultura y sociedad en Italia. Madrid: Alianza editorial.

 

Vídeo-documental biográfico

Con esta entrada amplio la sección dedicada a la biografía de nuestra protagonista con un vídeo-documental biográfico. Es una buena forma para conocer más aspectos de su vida de forma más amena. El documental cuenta con la participación de Paula Findlen, de la Universidad de Stanford; Richard Drake, de la Universidad de Montana; Rachel Erlanber, autora del libro Lucrezia Borgia; y Julie Johnson McGrath, de la Universidad de Harvard.

La leyenda negra

 

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Cuadro “Un vaso de vino con Cesar Borgia´´ de John Collie

Si por algo ha pasado a la historia la familia Borgia es por las numerosas intrigas y rumores que sobre ella se han contado. Historias de asesinatos, lujuria, endogamia, gula y excesos en definitiva. Todo esto da lugar a una leyenda negra que se ha construido en torno a la que  quizás sea la familia mas conocida de un Papa.

A la forja de esta leyenda y a su difusión popular contribuyó especialmente la obra de Víctor Hugo, “Lucrèce Borgia´´. En ella presenta a una Lucrecia lujuriosa, adultera, envenenadora; es decir, autora de todos los crímenes e inmoralidades de la que se la había acusado. Se amplió mucho más su conocimiento por el gran público con la traslación a la ópera de dicha obra con “Lucrezia Borgia´´ de Gaetono Donozetti.

Hablamos de leyenda puesto que dichos hechos no se han podido demostrar. Si diéramos por valido todo lo que nos cuentan las fuentes primarias, sin someterlas a un análisis histórico y sin tener en cuenta el contexto en el que se realizan, no hablaríamos de leyenda. Pero hay que tener en cuenta que existían muchos intereses enfrentados. En esta época tenían lugar muchas luchas de poder y habían personas a las que les convenía difundir una mala imagen del Papa y de su familia.

Evidentemente Víctor Hugo no sacó de la nada esas historias para realizar su obra. Existieron personas contemporáneas a los hechos que comenzaron a difundir esas historias y que dejaron constancia de ellas por escrito. Posiblemente el documento que más daño hizo a la imagen de la familia fue la Carta a Silvio Savelli, de autoría anónima. Fue encontrada en Tarento  y acusaba a los Borgia de todos los crímenes imaginables: incesto, apuñalamientos, envenenamiento, etc. La carta comparaba a los Borgia con los mismísimos Calígula o Nerón, afirmando que César secuestraba mujeres en sus campañas militares para crear su propio harén a la vez que, paradójicamente, mantenía relaciones homosexuales con  Astorre Manfredi, uno de sus capitanes. También explica como durante los festejos de la boda de Lucrecia y Alfonso de Aragón, se produjo una inenarrable orgía, consistente en una cincuentena de cortesanas desnudas, que debían recoger unas castañas de oro esparcidas por el suelo, de tal forma que los hombres presentes debían tener relaciones con cuantas más mujeres mejor, ganando la competición aquél que consiguiera hacerlo con más mujeres.

El personaje coetáneo que más contribuyó fue Johann Burkhardt, maestro de ceremonias del Vaticano y canciller papal. En su Liber Notarum aparecen descritos algunos de estos sucesos. Pero no fue el único, por ejemplo sobre los festejos de la boda de Lucrecia con Giovanni Sforza, el historiador humanista Stefano Infessura en su “Diario della Cittá di Roma´´ decía lo siguiente:

” Para celebrar la boda, hubo festivales y orgías dignas de madame Lucrecia. Hubo bailes y celebraciones, una auténtica comedia mundana y mucho comportamiento escandaloso. El papa, en particular, se divirtió mucho arrojando confeti en los corpiños de los vestidos de las señoras. Al caer la noche , su santidad, el cardenal César Borgia, el duque Juan de Gandía, algunos cortesanos y algunas nobles damas se sentaron a cenar. Aparecieron bufones y bailarines de ambos sexos , que hicieron representaciones obscenas para diversión de los invitados. Hacia el amanecer Alejandro VI condujo a la joven pareja a la cámara nupcial . En la esplendida cama sin cortinas ocurrieron escenas tan repugnantes y espantosas que no hay lenguaje para describirlas. El papa desempeñó hacia su hija el papel de matrona; Lucrecia, esa Mesalina que había sido introducida en el más repugnante libertinaje , en esta ocasión hizo el papel de una joven inocente , con el fin de prolongar la obscenidad de la comedia; y el matrimonio se consumó en presencia de la familia del papa”

Otros autores posteriores como Tommaso Tommasi, Friedrich M. Klinger e incluso Voltaire ayudaron a consolidar esta imagen de la familia.

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Banquete de las castañas, escena de la serie Los Borgia

Como ya he mencionado, nos puede hacer dudar de estas historias el hecho de que existieran luchas ideológicas e intereses políticos enfrentados que chocaban contra los Borgia y que hacía posible que surgieran difamaciones. La leyenda negra se inició precisamente con un suceso en el que tiene cierto protagonismo esa lucha de intereses políticos y estratégicos de los que hablaba. Me refiero a la anulación del primer matrimonio de Lucrecia. Giovanni, disgustado por lo ocurrido, lanzó un primer ataque difundiendo que el Papa le había arrebatado a su esposa para poder disfrutarla él mismo, señalando con esas palabras un supuesto incesto.

Que unos meses después Lucrecia diera a luz mientras se encontraba en un convento tampoco ayudaría a mejorar su imagen. Hay muchas hipótesis de quién pudo ser el padre, las que apuntan que fue Alejandro VI o su hermano Cesar, pero la más probable es que fuera un joven aragonés llamado Pedro Calderón que servía de mensajero entre el Papa y Lucrecia. Se perdió su rastro en la historia y se piensa que Cesar mandó su asesinato. Lo cierto es que el pueblo dio pábulo a la hipótesis de que el niño fue fruto de la relación incestuosa de Lucrecia y Cesar. Para ellos Lucrecia se había convertido en motivo de rumores y risas, se había consolidado su imagen de lujuriosa y se dice que fueron motivo de burla las ocasiones en las que se le realizó el examen para comprobar su virginidad.

Pero, aunque muchas de las historias que se cuentan sean ciertas; lo que pienso que hay que tener en cuenta ante todo es que Lucrecia, más que una perversa inmoral, fue una victima, una herramienta de su padre para conseguir sus propósitos. No solo pudo ser utilizada mediante los enlaces matrimoniales. Incluso se dice que su padre prometió los favores de su hija, que por entonces tenía doce años, a un anciano cardenal , Gerardi de Venecia, a cambio de su voto para ser nombrado Papa, pero no hay ninguna prueba de ello.

En los últimos años se ha producido una corriente revisionista que muestra otra cara de la historia.  Autores como Joan Francesc Mira,  Ivan Cloulas, José Catalán Deus o  Miquel Batllori -considerado como el mayor experto mundial en los Borgia- han contribuido a mostrarnos una imagen diferente del clan, con todos sus defectos como humanos, pero también desmitificando en grado sumo los bulos, rumores e infamias propagados a lo largo de quinientos años. Aunque también se ha seguido cultivando la leyenda negra en algunos medios de difusión más populares como películas, videojuegos o series de televisión.

Es cierto que no podemos cometer el error de analizar la historia con los ojos de la sociedad actual, por ello no debemos escandalizarnos tanto al hablar de situaciones de lujuria, endogamia o asesinato en esta época. Documentándome sobre el tema he encontrado justificaciones de las conductas de Alejandro VI. Es cierto que muchas de ellas eran realizadas también por otros papas y no se ha llamado tanto la atención sobre el tema. El que los papas no siguieran el celibato era algo común en la época, todas esas normas no se consolidarían hasta el concilio de Trento. Por otro lado el asesinato era considerado como una acción política más, aunque, por mucho que intente meterme en la mentalidad de la época, sigo sin ver correcto que quien es representante de dios en la Tierra y predica la palabra de Jesucristo, mande asesinar a nadie y menos por motivos que nada tienen que ver con la religión.

 

BIBLIOGRAFÍA:

  • Gregorovius, Ferdinand. (1962). Lucrecia Borgia : según los documentos y correspondencias de su propio tiempo. Barcelona: Lorenzana

WEBGRAFÍA:

Orígenes de la familia Borgia. Genealogía de Lucrecia Borgia.

 

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Escudo de la casa Borja

Ya en la breve biografía que he realizado de Lucrecia he hecho una pequeña mención a  padre, hermanos e hijos. Pero ¿cuales fueron los orígenes de esta familia que logró tener tanto poder?

La familia tiene sus orígenes en un pueblo aragonés llamado Borja. Se establecieron a partir del siglo XIII en el reino de Valencia, en Játiva y con posterioridad en Gandía. Su ascenso social tuvo lugar durante el reinado de Pedro IV el Ceremonioso con la guerra de la Unión en 1348. Dicho ascenso social llegaría a su punto culminante con el nombramiento de dos de sus miembros al cargo de Papa. También habría más adelante otro Papa relacionado con la familia Borgia, me refiero a Inocencio X, que era tataranieto de Juan Borgia.

Alfonso de Borja fue por lo tanto considerado como el primer miembro importante de la familia. Nacido en Játiva, acabó tomando los votos por la intervención de su padrino y mentor Vicente Ferrer. Entró en la corte de Martín V el Humano como asesor y tras su muerte pasó al servicio de Alfonso V el Magnánimo.

Fue nombrado Obispo de Valencia, como compensación, al actuar en favor del Vaticano en el cisma de Occidente. En 1444 fue nombrado Cardenal de la Santa Sede. Es a raíz de entonces, con su marcha a Roma, cuando el apellido se latiniza pasando a ser Borgia. Finalmente ascendió a la cúspide de la jerarquía pontificia al ser nombrado Papa con el nombre de Calixto III.

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Árbol genealógico de los Borgia

El siguiente Papa de la familia fue el padre de Lucrecia, Alejandro VI, hijo de Isabel de Borja, hermana de Calixto III.

La descendencia para que se dé la transmisión del apellido en esta época, y hasta hace muy pocos años, tenía que ser patrilineal. El apellido continua en línea directa con Juan de Borja y Cattanei, II duque de Gandía y María Enríquez de Luna, que continuó Lucas Vicente Joaquín de Borja y Lasteros, hijo de Francisco José de Borja y Paz Duque de Estrada, se encuentra en Ecuador y Chile. Uno de sus descendientes destacados es Rodrigo Borja Cevallos, expresidente de la República del Ecuador.

Pese a ello, huyendo de esta concepción patriarcal, haré una mención necesaria a la descendencia de Lucrecia de Borgia. Como ya señalé en su biografía tuvo un primer hijo cuya paternidad es dudosa al que llamó Giovanni Borgia, conocido popularmente como el Infante Romano.

Con su segundo marido tuvo solo un hijo, Rodrigo Borgia de Aragón.

Con su tercer y último marido tuvo seis, dos hijas y cuatro hijos. El primero, Hércules II d’Este, fue padre de Ana d’Este, que se casó con el duque Francisco de Guisa. El segundo fue Hipólito II d’Este que fue arzobispo de Milán y cardenal. Alejandro d’Este fue el tercero. Leonor d’Este fue su primera hija. El quinto fue Francisco d’Este, que obtuvo el título de marqués de Massalombarda. Por último daría a luz a Isabel d’Este que murió el mismo año de su nacimiento y cuyo nacimiento causó las fiebres que produjeron la muerte de Lucrecia.

 

BIBLIOGRAFÍA:

  • Gregorovius, Ferdinand. (1962). Lucrecia Borgia : según los documentos y correspondencias de su propio tiempo. Barcelona: Lorenzana

WEBGRAFÍA:

 

 

La vida, entre leyenda y realidad, de Lucrecia de Borgia

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Lucrecia de Borgia (Supuesto retrato en La disputa de Santa Catalina de Pinturicchio)

 

La vida de Lucrecia de Borgia está llena de intrigas y leyendas; historias de las que difícilmente podemos dilucidar si se tratan de meras invenciones intencionadas o sucesos reales que harían de ella, para unos un personaje perverso que choca con la moralidad más tradicional y para otros una persona utilizada, subyugada y atormentada por los acontecimientos que se dieron lugar a lo largo de su vida.

A continuación haré un breve resumen de su biografía, haciendo alusión a varias de las teorías o historias que sobre ella se cuentan dejando a cada cual que construya la historia que considere más plausible.

PRIMERA ETAPA DE SU VIDA

Lucrecia de Borgia nació el 18 de abril de 1480 en Subiaco, una localidad que se encuentra a unos 70 Km. de Roma. Fue la tercera de los cuatro hijos que tuvo su padre, Roderic Llançol de Borja y Giovanna Vannozza Cattanei. Él, de orígen valenciano, era cardenal y vicecanciller del Papa y fue nombrado Papa en 1492 con el nombre de Alejandro VI.

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Cesar Borgia

 

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Rodrigo Borgia, Papa Alejandro VI

 

La infancia de Lucrecia transcurrió en Roma, donde fue educada por la prima de su padre, Adriana de Mila. Durante esos años estuvo junto a su hermano Cesar con quién tuvo una gran relación de afinidad y cariño, lo que posteriormente daría lugar las teorías y rumores de que mantuvo una relación incestuosa con él. Lucrecia fue instruida en algunas de las materias que se consideraban en aquella época apropiadas para las señoritas de la alta aristocracia; es decir: arte, música, literatura, latín y danza.

Con tan solo tener un ligero conocimiento sobre la sociedad del Antiguo Régimen cualquiera es consciente del papel que en la nobleza tenía la descendencia femenina; me refiero a como eran utilizadas como herramientas para, mediante enlaces matrimoniales acordados, tejer alianzas entre familias. Por esta razón Lucrecia de Borgia, ya con 10 años en 1490 fue concertado su matrimonio en dos ocasiones en tan solo dos años, la primera con Querubí Joan de Centelles, un valenciano pariente de los Condes de Oliva; y tras anularse el compromiso, con Gaspar de Pròixida, conde de Almenara, el cual se anularía también al convertirse Rodrigo en Papa.

PRIMER MATRIMONIO

Tras la ascensión al papado de su padre, Alejandro VI comenzó a considerar cual era la mejor táctica. Eligió a Giovanni Sforza, señor de Pésaro y sobrino del duque de Milán. La boda se celebró en 1493 en el Vaticano y tenía como objetivo mantener al ducado de Milán en la órbita del poder papal ya que este amenazaba con aliarse con Francia pudiéndose producir una invasión de la península itálica por parte de Carlos VIII.

Los primeros años de matrimonio transcurrieron con cierta normalidad, situándose el matrimonio entre Roma y Pésaro. Pero, al aliarse Milán finalmente con Francia, a Alejandro VI dejó de resultarle beneficioso y la simple presencia de Giovanni en  el Vaticano podía resultar peligrosa. El Papa pudo haber mandado su asesinato; alarmado por un posible complot contra él o quizás advertido por alguien, se trasladó a Milán. El primer paso de Alejandro VI fue intentar que Giovanni aceptara el divorcio mediante la intermediación de su tío el cardenal Ascanio Sforza. El intento no resultó y Giovanni se negó. Comenzó entonces a difundirse con empeño el rumor de que era impotente u homosexual por no haber consumado el matrimonio. Era claramente una difusión totalmente interesada parte de los Borgia ya que este motivo podía ser alegado como para la anulación del matrimonio. La solicitud se produjo llegando a ofrecerse la dote completa de Lucrecia. Pese a todo, solo fue definitivamente convencido para firmar la anulación cuando la familia Sforza le amenazó con retirarle su protección, algo muy arriesgado teniendo en cuenta que eran numerosas las conspiraciones contra él.

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Giovanni Sforza

 

Durante el proceso de divorcio Lucrecia fue recluida en un convento. En ese momento se produjo uno de los sucesos más misteriosos de su vida y que daría lugar a muchos rumores e hipótesis; Lucecia dio a luz un niño, al que llamaron Giovanni Borgia en honor a su tío Juan Borgia, que sería popularmente conocido como el infante romano. Tanto su paternidad como las circunstancias de su nacimiento son dudosas. El papa concedió dos bulas en las que otorgó su paternidad en la primera a su hermano Cesar y en la segunda a él mismo, pero en esta última sin hacer ninguna mención a Lucrecia como madre. Esto perjudicó gravemente tanto la imagen de la familia Borgia como la de la propia Lucrecia, afianzando su imagen de incestuosa y adúltera.

AMOR EN SU SEGUNDO MATRIMONIO

Tras la anulación de su primer matrimonio y el nacimiento del infante romano Lucrecia volvió a ser utilizada como la herramienta táctica de su padre para realizar alianzas estratégicas. Esta vez Alejandro VI puso la vista en el sur de la península itálica comprometiendo a su hija con Alfonso de Aragón, duque de Bisceglie, cuya familia gobernaba Nápoles, consolidando así una alianza vaticano-aragonesa. Fuentes primarias aseguran que el amor que Alfonso sentía por Lucrecia era sincero y que éste se llegó a llevar bien con la familia Borgia y concretamente con su hermano César. Pero el amor no podía estar por encima de los intereses del Vaticano. Siendo los intereses estratégicos tan cambiantes como lo eran entre las potencias de la Europa del Antiguo Régimen, los Borgia pasaron a ser aliados de la monarquía francesa. César llegó a viajar a París, le otorgaron el título de duque de Valentinois y se casó con una francesa llamada Carlota de Albret, pariente del rey de Navarra. El rey de Francia, Luis XII, ambicionaba controlar Nápoles, por lo que el matrimonio de Lucrecia volvía a resultar inconveniente. Cesar mandó su asesinato para deshacerse de dicho escollo. Alfonso fue atacado mientras paseaba por los jardines vaticanos, pero sobrevivió y se mantuvo en la habitación de Lucrecia cuidada por ella y por su hermana Sancha. Alfonso, tras intentar también asesinar a Cesar ordenando a sus hombres que dispararan contra él, fue asesinado en un momento en el que su mujer y su cuñada abandonaron el dormitorio. Este final resultó muy doloroso para Lucrecia, no perdonaría a su hermano por el asesinato de su esposo, pero tampoco dejo de quererle y sentir un gran aprecio por él.

ÚLTIMO MATRIMONIO Y SEPARACIÓN FAMILIAR

Tras la muerte de su marido Lucrecia inició quizás uno de los periodos más importantes de su vida en cuanto a la realización de labores. Trabajó como administradora de la Iglesia y el Vaticano. Fue criticada por ello, por ser mujer, joven e inexperta. Su último matrimonio fue concertado con Alfonso d’Este con quien se casó el 2 de febrero de 1502. Poco después se trasladó a Ferrara no volviendo a ver ni a su padre ni a su hermano Cesar.

Este periodo de su vida fue más tranquilo. Se encontraba en una corte en la que habían gran cantidad de artistas de los que Lucrecia fue mecenas. Tuvo muy buena relación con su cuñada Isabella d’Este, marquesa de Mántua y llegó a actuar como lugarteniente durante las guerras que mantuvo su esposo contra el Vaticano. La muerte de Alejandro VI en 1503 dejó desprotegida a la familia Borgia. Lucrecia tuvo que interceder por su hermano que se encontraba bagando por prisiones italianas y españolas. Finalmente murió alanceado en 1507 en Navarra.

Lucrecia murió unos doce años después, el 24 de junio de 1519, con 39 años; a causa de la principal causa de muerte entre las mujeres de esta época, fiebres puerperales. Tuvo ocho hijos con Alfonso d’Este; fue en el nacimiento de el último de ellos, o mejor dicho la última, Isabella María, cuando contrajo las fiebres que acabaron con su vida.

Aportándose en esta entrada información meramente biográfica, buscando ser lo más objetivo posible pero aportando algunas de las teorías que la historiografía proporciona, en próximas entradas entraré de lleno en los rumores e historias que sobre los aspectos más difusos de su vida se cuentan.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

  • Gregorovius, Ferdinand. (1962). Lucrecia Borgia : según los documentos y correspondencias de su propio tiempo. Barcelona: Lorenzana.

WEBGRAFÍA: